Congo celebra unas presidenciales sin sorpresas

Congo ha celebrado el domingo unas elecciones presidenciales el las que se espera que el presidente Denis Sassou-Nguesso renueva una vez más su mandato. La justicia congoleña ha permitido sólo a un candidato de la oposición presentarse frente a Sassou-Nguesso.

El único candidato de oposición con ciertas garantías de recabar votos es el ex ministro Dzon, líder de la Alianza para la República y la Democracia, encargado de canalizar todas las críticas contra el actual régimen en el país africano.

Dzon ha conseguido salvar todos los obstáculos impuestos por el Alto Tribunal congolés, quien ha llegado a prohibir la participación a candidatos que no hayan vivido un período ininterrumpido de dos años en un país donde el exilio político es una constante, salvo para el presidente.

Este fue el caso del ex primer ministro Ange Edouard Poungi, antiguo jefe de Gobierno bajo el mandato de Sassou. Otro de los candidatos, Christophe Moukoueke, fue descartado por superar la edad límite de 70 años –Sassou-Nguesso tiene 66 años– impuesta por el Tribunal Constitucional.

Otros cuatro candidatos presidenciales han sido igualmente vetados, dejando a Sassou-Nguesso enfrentado a 11 competidores de nula envergadura salvo Dzon, quien la semana pasada organizaba una protesta multitudinaria donde unas 10.000 personas abogaron por la anulación de la Comisión Electoral.

La historia reciente del país camina con la del general Sassou-Nguesso, cuyo primer mandato presidencial comenzó en 1979 y se prolongó hasta los comicios de 1992, que se desarrollaron entre un cruce de acusaciones de sus dos rivales históricos, Pascal Lissouba y Bernard Kolelas, sobre manipulación de votos.

Sassou-Ngueso abandonó el país durante cinco años. Regresó en 1997, barrió con su milicia a la oposición, fue nombrado de nuevo presidente y renovó su mandato en 2002 sin oposición, con Lissouba y Kolelas expulsados del juego político, con un 90 por ciento del apoyo popular y de nuevo, entre acusaciones de fraude electoral.

Las condiciones de estos comicios son exactamente las mismas, la tensión social añadida de que la población está escarmentada e incluso está abandonando el país ante la violenta retórica exhibida por la oposición, concentrada en la figura de un único candidato, el ex ministro de Economía, Mathias Dzon, quien ha llegado a pedir la disolución de la Comisión Electoral por su sumisión al régimen de Sassou-Nguesso, una denuncia respaldada por observadores internacionales de la Unión Africana presentes en los últimos comicios celebrados en el país.

Las elecciones parlamentarias de 2007 y las elecciones locales de 2008, organizadas por la misma comisión electoral, presentaron graves indicios de fraude por manipulación de votos, así como de las listas de votantes, según la misión de observadores de la Unión Africana, la Coordinación de Apoyo al Proceso Electoral, un conglomerado de más de 20 ONG nacionales.

Hace dos semanas todavía no se conocía la composición exacta del electorado ni la distribución de los colegios electorales a pesar de la llamada a la calma realizada el pasado 22 de junio por el primer ministro y vicepresidente del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), Isidore Mvouba.
 

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