Más de un tercio de las medicinas contra el paludismo estudiadas son falsificaciones y una porción similar estudiada en África es de mala calidad, advirtieron médicos en un artículo publicado por la revista especializada The Lancet Infectious Diseases.
Les medicamentos falsificados o de mala calidad amenazan con destruir los progresos logrados contra el paludismo en la última década, advierten.
Casi el 36% de los fármacos contra la malaria analizados en el sudeste de Asia son falsos y un tercio de las muestras del África subsahariana tienen pocos o demasiados ingredientes activo, según los autores del artículo.
Los medicamentos de mala calidad o falsificados son fuente de tratamientos inadecuado y de resistencia al tratamiento del parásito causante de la enfermedad, y ponen en peligro los esfuerzos mundiales en la última década para controlar y eliminar la malaria, escriben Gaurvika Nayyar (Fogarty Centro Internacional/NIAID/NIH, Bethesda, EEUU) y sus colegas.
En siete países del sudeste asiático, según los datos disponibles (estudios y publicaciones), más de un tercio de las 1.437 muestras de cinco tipos de medicamentos contra el paludismo eran falsos y casi otros tantos no tenían la composición química adecuada.
En 21 países de África subsahariana, el análisis de más de 2.500 muestras de seis tipos de productos, da resultados similares, con un poco más de un tercio (35%) de medicamentos que no incluyen los ingredientes en las dosis necesarias, y con un quinto de falsificaciones.
Lo más preocupante es que esto podría ser sólo la punta del iceberg, según los autores del artículo, que hablan de una subdocumentación del problema.
En la actualidad, sólo tres de los 47 países africanos afectados por el paludismo cuentan con laboratorios capaces de verificar la composición química de los medicamentos antimaláricos, lamentan los investigadores.
Las malas condiciones de almacenamiento contribuyen a la degradación de la calidad de los medicamentos, señalan también.
Los medicamentos de mala calidad son un problema mayor en la lucha contra el paludismo, enfermedad que mató a 655.000 personas en 2010, según la Organización Mundial de la Salud.
Vía | AFP