El País, 9 de Diciembre- "Hemos cumplido un objetivo. Pero nos faltan tres personas". Toni Camps, el director de la caravana solidaria en la que viajaban los tres catalanes secuestrados en Mauritania el pasado 29 de noviembre, ha resumido así los ánimos con los que, esta mañana, han aterrizado en El Prat él y otros 37 compañeros de expedición. El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, que ha recibido en el aeropuerto de El Prat a la comitiva, en la que se encontraba su propia mujer, ha dado la otra consigna: Es la hora de la "discreción" para no entorpecer las negociaciones con los terroristas.
Entre aplausos, visiblemente cansados tras diez horas de vuelos y escalas, los cooperantes se han mezclado con una multitud de familiares y amigos. Los chalecos de la caravana que portaban se han confundido con los que vestían muchos de los que les esperaban, visualizando la "piña" que luego ha descrito Hereu. Y abrazos y lágrimas han expresado una tensión que se descargaba tras una semana de frenesí. "La caravana es una cosa trepidante, has de estar trabajando todo el rato, y eso te ocupa la cabeza", comentaba uno de sus integrantes, Àlex Recolons. "Allí estábamos como en una burbuja", dice. Así que, para él, lo duro empieza ahora, cuando podrá reflexionar sobre lo ocurrido. Desde el otro lado, el padre de uno de los expedicionarios comentaba que sólo ha respirado tranquilo cuando el grupo estaba en España. "Aunque nunca sabes lo que te puede pasar. También puedes salir a la calle y que te caiga una maceta", ha relativizado.
Los cooperantes han llegado justo un día después de que el grupo terrorista islamista Al Qaeda reivindicase el rapto. Ese anuncio "ha sido un jarro de agua fría", ha explicado Carme Segura, secretaria de la ONG que organiza la caravana, Barcelona Acció Solidària. Pero "ahora al menos tenemos un punto a dónde mirar", ha añadido.
En este contexto ha proclamado Hereu que "hoy no es un día para celebrar nada": Sigue pendiente el gran "gran reto", como lo ha definido Camps: La liberación de Roque Pascual, Albert Vilalta y Alicia Gámez. Eso sí, el alcalde ha manifestado su "orgullo" por la misión cumplida: La caravana continuó su ruta y, a un ritmo acelerado, logró repartir 107 toneladas de material sanitario y escolar en 106 proyectos de Marruecos, Mauritania, Senegal y Gambia. "Allí nuestra labor es importantísima", ha asegurado el cooperante Josep Ramon Giménez, que ha subrayado que la solidaridad recibida de los destinatarios de la ayuda. Así que ha dado por descontado que, el año que viene, la caravana celebrará su novena edición.
En Dakar, Senegal, sigue el director de la ONG, Francesc Osan, organizando la vuelta en barco de los vehículos. Y en la capital mauritana, Nuakchot, permanecen los dos cooperantes que se quedaron de retén para seguir de cerca el desarrollo del secuestro. Estos cooperantes ya no pueden contribuir, sin embargo, en una negociación entre Estado y terroristas que se prevé larga. Así que también se disponen a volver en los próximos días.